Aquella............
Aquella que mancilló mi nombre y pisoteó mi honra por placer.
Aquella que destruyó mi fe y mi confianza en la mujer.
Aquella que, creyéndose bella sin serlo, y buena sin haberlo nunca sido,
me encandiló con su sobervia y altivez.
Aquella que, en sábanas ajenas, impregnó su poca honra
y el aroma de la perfidia de su cuerpo de mujer.
Aquella que, con cinismo, me negó un beso honesto
y solo caricias fingidas me ofreció,
deleitando mi cuerpo para, luego,
cambiarlo por uno engañoso,
haciéndome creer y sentir, creyendo,
que su amor por mí no era solo de un día.
Aquella que, en el ardiente arrebato del final de mi juventud,
amé con loca e intensa pasión.
Aquella que llegaba a mí ya hastiada
de la pasión que regalaba a cualquier hombre de ocasión.
Aquella que, sin entender los funestos presagios del desaliento, con máscaras de virtudes que no eran suyas. me convirtió en su arlequín,
Aquella que, con el bisel de sus labios, cortó una ilusión,
y con su expresión de ingenuidad, me vendió su mundo de pasón.
Aquella que hoy camina sola,
sin la mano tendida ni el brazo fuerte que ayer la aferró.
Y que mañana, con su vientre marchito,
no albergará ilusión alguna;
será solo semilla infértil en su árido edén.
Aquella que será cual la rama de la rosa ya deshojada,
sin primavera que recordar
y con espinas que nadie querrá acariciar.
Mañana, yerta en mi ser, fenecerás;
ni siquiera un mal recuerdo ya serás.
No torturas más mis noches.
No la evocaré en mis recuerdos.
Solo una mortaja flotando
en el limbo de su soledad
y en el abandono de quien no supo querer,
en eso tristemente te convertiras.

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