Hay penas de penas,
Unas son del alma
Y otras de nuestro errores y hasta de nuestra suerte maldita
Yo tengo pena penita ,
Pero pena infinita,
Pero no del alma
Pena de haber nacido en este centenio
Y de haber compartido en esta era tan mezquina
Con tanta gente torcida,
Con tanta indolencia e indiferencia sentida
Pena siento
de mi semejante al que creía mi hermano,
Pena siento
de los desalmados que le vendieron su alma al diablo
y que como Judas por monedas de plata a su gente la entregaron,
Al mejor postor se arrimaron y hasta de nuestro creador se olvidaron.
Vana Vanitas
Suerte de miserables siempre tendrán,
Aquellos que por oro y oropel
su vida con sus afanes en la quimera de las vanidades terminarán

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