domingo, 5 de octubre de 2025

Que si te he amado?


¿Que si aún te amo, me preguntas?

Solo mis días podrán responderte.

Y si alguna vez la duda carcome tu ser

y te hace infeliz al creer que no,

mírate en un espejo,

contempla tu frágil cuerpo

y verás la semilla que en él sembré,

hoy enraizada en tu corazón.


Te he amado con la vehemencia inquebrantable

de mis días junto a ti,

con arrogancia y sin temor,

sintiendo y resintiendo tantas cosas

que por ti aún sigo sintiendo,

todas mezcladas con ferocidad y sin pudor,

sin vergüenza de que un hombre viejo,

en una criatura tan bella,

robara su candor y dulzura.


Robé y bebí, me embriagué del néctar de tu pubis,

sudé mi pasión en tu lecho

de mujer aún no parida.

Entre piernas y brazos, sudor y pasión,

forjé mi amor por ti.


Olvidarte y dejar de amarte:

difícil para el corazón,

casi imposible para la razón.

No hay comentarios: