Todavía no llegas
Aún no llegas
y ya te presiento,
como se presiente
la lluvia en el monte.
No sé tu nombre
ni cómo es tu risa,
pero hay días míos
que te hacen espacio.
He pasado inviernos
sin decirlo en voz alta,
aprendí a estar solo
pa’ no amar con miedo.
No te estoy buscando,
pero te espero,
porque el corazón
cuando sabe, sabe.
Te imagino sencilla,
sin promesas grandes,
con palabras claras
y mirada firme.
No quiero apurarte
ni cambiar el tiempo,
si llegas mañana
te abro la puerta.
Y cuando estés frente a mí
no haré preguntas,
solo voy a mirarte
como quien encuentra.
No será un golpe,
será un descanso,
como llegar a casa
después de andar lejos.
Si te quedas conmigo
—ojalá te quedes—
no será por costumbre
ni por soledad.
Será porque la vida
nos guardó despacio
pa’ amarnos tranquilos
el resto de los días

No hay comentarios:
Publicar un comentario